Wall Street 04.08.26
SpaceX presenta su primer balance tras el derrumbe del 50% de sus acciones

La compañía presentará hoy sus primeros resultados. El mercado proyecta un salto en los ingresos, pero el foco estará en las pérdidas, el gasto de capital, las perspectivas del negocio y el desbloqueo de 912 millones de acciones. SpaceX enfrentará este martes su primera gran prueba ante Wall Street desde que comenzó a cotizar en Bolsa. La empresa encabezada por Elon Musk presentará sus resultados del segundo trimestre después del cierre del mercado, en medio de una fuerte corrección de sus acciones y de crecientes dudas sobre si podrá transformar sus ambiciosas promesas en resultados financieros sostenibles.
El papel llegó a rozar los u$s 225 poco después de su debut, pero cerró este lunes cerca de u$s 115. Esto supone una caída aproximada del 50% desde su máximo, en menos de dos meses como compañía pública.
Para Sofía Alejos, asesora financiera y analista de mercado de Clave Bursátil, en charla con El Cronista, el retroceso muestra un cambio claro en el ánimo de los inversores.
“El mercado pasó de un fuerte entusiasmo inicial a una postura mucho más selectiva frente a las compañías de alto crecimiento”, explicó la estratega.
La presentación también llega con una valuación superior a u$s 1 billón y expectativas extraordinariamente dispersas.
Los precios objetivos relevados por Visible Alpha oscilan entre u$s 170 y u$s 800, aunque el promedio implica que la acción podría más que duplicar su valor actual.
Esa diferencia refleja la dificultad del mercado para valuar una empresa con grandes oportunidades, fuertes necesidades de capital y una historia bursátil todavía muy corta.
Qué espera Wall Street del balance de SpaceX
El consenso de los analistas proyecta que los ingresos del segundo trimestre habrían aumentado 68% interanual, hasta u$s 6.850 millones. Sin embargo, la pérdida por acción habría crecido desde u$s 0,10 hasta u$s 0,19.
Uno de los principales motores del crecimiento sería el negocio relacionado con inteligencia artificial. Los ingresos de esa división habrían saltado 175% y superado los u$s 2.000 millones durante el trimestre, impulsados por acuerdos para alquilar capacidad de centros de datos a Alphabet, Anthropic y Reflection AI.
Esos contratos podrían generar conjuntamente unos u$s 28.000 millones anuales y representar más del 60% de los ingresos estimados para la unidad de inteligencia artificial en 2027.
Pese al crecimiento esperado, el resultado contable no será necesariamente el dato que defina la reacción de las acciones. Morgan Stanley señaló que los inversores asignarán mayor importancia a los comentarios de los ejecutivos y al tono general de la presentación que a las cifras puntuales del trimestre.
Alejos coincidió con esa lectura. “Más allá de los números, el foco estará puesto en el guidance y en el mensaje del management respecto de sus principales motores de crecimiento, como Starlink, el desarrollo de Starship y la evolución de los contratos vinculados al negocio espacial”, afirmó.
Según la analista, en una compañía con una trayectoria bursátil tan breve, las expectativas sobre el futuro pueden pesar incluso más que el desempeño de un único trimestre. El gasto de capital, una de las principales pruebas Wall Street también examinará cuánto capital necesitará SpaceX para financiar sus proyectos. Morgan Stanley sostuvo que muchos inversores asignan poco valor, o incluso uno negativo, a la unidad de inteligencia artificial debido a sus elevadas necesidades de inversión y a la incertidumbre que todavía rodea su rentabilidad.
El banco de Wall Street advirtió que la acción podría sufrir una nueva corrección si la previsión de inversiones de capital para todo el año supera los u$s 50.000 millones contemplados por el consenso.
El interrogante no es exclusivo de SpaceX. Después de más de un año de euforia alrededor de la inteligencia artificial, los inversores comenzaron a exigirles a las compañías tecnológicas pruebas más concretas de monetización y retorno sobre las enormes inversiones en infraestructura.
“A esta altura, los inversores ya no buscan únicamente una historia de crecimiento, sino señales concretas de ejecución y una hoja de ruta clara que respalde las expectativas incorporadas en el precio”, explicó Alejos.
En otras palabras, el mercado asimila que SpaceX plantea un negocio disruptivo. Ahora necesita demostrar que puede sostener su valuación con resultados concretos trimestre tras trimestre. Starlink sostiene el negocio, pero la deuda enciende una alerta Desde YONT señalaron a El Cronista que la empresa mantiene una posición financiera capaz de sostener su plan de expansión, aunque identificaron un riesgo de corto plazo en su estructura de deuda.
Según la firma, SpaceX registra una deuda total de u$s 30.000 millones y cuenta con u$s 16.000 millones de efectivo. De esta manera, su deuda neta alcanza los u$s 14.000 millones, mientras que el apalancamiento se ubica en 4,3 veces el EBITDA.
Dentro de esos compromisos aparece un préstamo puente por u$s 20.000 millones cuyo vencimiento está previsto para 15 meses después de la oferta pública inicial. Para YONT, se trata del principal riesgo financiero que deberán vigilar los inversores.
Starlink, en tanto, continúa siendo la unidad que genera ganancias operativas y sostiene el resto del programa de inversiones de la compañía.
Pese a esas advertencias, el posicionamiento de los analistas es, en su mayoría, favorable. De acuerdo con datos de Bloomberg citados por YONT, el 76,9% del consenso recomienda comprar las acciones, frente a un 17,9% que aconseja mantenerlas y apenas un 5,1% que sugiere vender.
El balance no será el único riesgo para la acción
La presentación del martes quedará rápidamente eclipsada por otro acontecimiento relevante: el jueves finalizará una primera parte del período de bloqueo que impedía vender acciones a empleados, accionistas internos e inversores anteriores a la oferta pública inicial.
A partir de ese momento podrán comenzar a negociarse 912 millones de acciones, equivalentes al 7% del capital de la compañía. Esto hará que la oferta disponible de papeles más que duplique.
El incremento no supone necesariamente un deterioro de los fundamentos, pero podría ejercer presión sobre la cotización si la demanda no crece al mismo ritmo. También podría elevar la volatilidad, aunque una mayor cantidad de acciones negociables debería mejorar la liquidez y reducir la brecha entre los precios de compra y venta.
Morgan Stanley considera que esta liberación ya funciona como un obstáculo para la acción. De acuerdo con sus analistas, parte de los inversores alcistas decidió esperar hasta después de los primeros vencimientos del lockup para evitar una potencial “muralla de ventas”.
La presión podría extenderse durante los próximos meses. HSBC calcula que otro 26% de las acciones quedará habilitado para cotizar antes de fin de año, lo que podría generar una oferta superior a la demanda.
Alejos explicó que este proceso puede mantener elevada la volatilidad en el corto plazo, sin que necesariamente represente un empeoramiento de la situación económica de la empresa. “Incorpora una presión técnica adicional sobre la cotización”, sostuvo.
Deutsche Bank también atribuyó la debilidad reciente al temor ante los próximos desbloqueos, agravado por la incertidumbre sobre el negocio de inteligencia artificial, la complejidad de una eventual fusión con Tesla y compras de fondos indexados menores de lo previsto. No obstante, el banco se mostró optimista sobre la posibilidad de que la acción se estabilice una vez absorbida esa oferta.
¿Es momento de comprar? El interés de los inversores no desapareció. Los minoristas no fueron vendedores netos en ninguna jornada desde la salida a Bolsa, según datos de Vanda Research, mientras que los fondos ARK Investment de Cathie Wood continuaron incorporando acciones.
Desde YONT recomendaron evitar decisiones basadas exclusivamente en el resultado trimestral.
La firma sostuvo que, dado que las carteras deben construirse con una mirada de largo plazo, tiene poco sentido entrar o salir de una posición inmediatamente antes de un balance. En cambio, consideró que la mayor oferta provocada por el vencimiento del lockup podría ofrecer una instancia de entrada más conveniente.
Alejos adoptó una posición más cautelosa. La analista consideró que SpaceX está orientada a inversores con una tolerancia elevada al riesgo y recomendó observar cómo evoluciona durante sus primeros balances, si cumple las expectativas y cómo absorbe su nueva condición de empresa pública antes de incorporarla a una cartera.
Así, este martes Wall Street no buscará solamente comprobar cuánto vendió o cuánto perdió SpaceX. La verdadera prueba será determinar cuánto deberá invertir, cómo financiará su expansión y si Musk puede ofrecer una hoja de ruta suficientemente sólida para justificar una valuación superior a u$s 1 billón.
Y es que el balance puede aportar algunas respuestas, pero el vencimiento del lockup podría terminar pesando más que los propios números.
El Cronista
